Sentados al fresco
Jueves, 09 de Julio de 2009
Los bancos climatizados instalados en el Hospital San Pedro en primavera cambian el calor por el frío para proporcionar alivio a los usuarios del centro en los días de verano
Menuda sorpresa se llevaron ayer las personas que se sentaron en los bancos del Hospital San Pedro al descubrir que, pese a estar hechos de acero inoxidable y a pleno sol, estaban fríos. Se trata de los bancos climatizados ideados por el empresario riojano Miguel Ferrer, que proporcionan calor en invierno y se mantienen frescos en verano.
Los dos primeros asientos térmicos, patentados por la empresa Sapje, se instalaron en Semana Santa. Su mecánica es sencilla: van conectados a un dispositivo que detecta la temperatura real del ambiente, y, mediante la energía proporcionada por placas solares, calienta o enfría el agua que lleva el banco a través de un circuito en su interior.
Los que se encuentran ubicados actualmente a la entrada del área de Hospitalización del San Pedro no están destinados a enfriarse en verano, pero evitan el calor, ya que el fluido interior se vacía cuando la temperatura es elevada. En invierno, sin embargo, el metal que los constituye ofrece a los usuarios que deseen descansar en ellos una agradable temperatura de entre 30 y 40 grados, en contraste con los 0-10 grados del frío exterior.
La empresa Sapje tiene proyectos por todo el mundo para instalar este nuevo concepto de asiento. El diseño cuenta con infinitos modelos y además son ecológicos.
La energía para calentar el circuito de agua que circula por el interior del banco se obtiene mediante placas solares, por lo que además de cómodos, son ecológicos. Los nuevos modelos utilizan, sin embargo, otro tipo de fuente renovable, la geotermia, que se basa en la obtención de energía a través de la temperatura del suelo.
Los ciudadanos de Logroño que han probado este mobiliario urbano se muestran fascinados y bendicen el acierto del inventor. Alguno expresó su deseo de que pongan más puesto que actualmente sólo hay dos. Y puestos a pedir, hubo quien solicitó, entre risas, que «los próximos tengan una cubierta para que nos cubra cuando llueva». Seguro que no tarda en inventarse.
Fuentes:La Rioja